El glaucoma comprende un grupo de enfermedades que pueden afectar progresivamente el nervio óptico. Una evaluación oftalmológica permite detectar factores de riesgo y determinar el manejo más adecuado para cada paciente.
El glaucoma es un conjunto de enfermedades que pueden producir daño en el nervio óptico, estructura fundamental para transmitir la información visual desde el ojo hacia el cerebro.
La evaluación depende de las características de cada paciente. El oftalmólogo puede combinar diferentes exámenes para valorar el estado del nervio óptico y la función visual.
Permite medir la presión dentro del ojo. Su resultado debe interpretarse junto con los demás antecedentes de la evaluación.
El especialista examina el aspecto del nervio óptico para identificar posibles cambios compatibles con glaucoma.
Permite evaluar la sensibilidad de diferentes zonas del campo visual y detectar alteraciones funcionales.
El glaucoma requiere una evaluación individual. Cuando existe diagnóstico o sospecha de glaucoma, el seguimiento permite comparar los resultados de los controles y ajustar el manejo cuando sea necesario.
El tratamiento depende del tipo de glaucoma, su evolución, los resultados de los exámenes y las características de cada paciente. El objetivo y la estrategia terapéutica son definidos por el oftalmólogo.
En determinados casos pueden indicarse medicamentos para disminuir la presión intraocular.
Algunas formas de glaucoma pueden ser tratadas mediante procedimientos con láser, según la evaluación médica.
Cuando está indicado, pueden considerarse procedimientos quirúrgicos para el control de la enfermedad.
No necesariamente. Algunas formas pueden desarrollarse inicialmente sin síntomas evidentes. Por eso los controles oftalmológicos pueden ser importantes para su detección.
No necesariamente. La presión intraocular es uno de los elementos que se consideran en la evaluación, pero el diagnóstico requiere analizar el conjunto de antecedentes y exámenes.
Existen diferentes alternativas de manejo. La indicación depende del tipo de glaucoma y de las características de cada paciente. El tratamiento debe ser definido por un oftalmólogo.
La necesidad de controles depende de la edad, antecedentes, factores de riesgo y evaluación oftalmológica. Si existe sospecha o diagnóstico de glaucoma, el seguimiento indicado por el especialista es especialmente importante.
Agenda una evaluación oftalmológica y conoce qué controles son adecuados para ti.
La información presentada en esta página tiene carácter general y no reemplaza una evaluación médica. El diagnóstico y tratamiento deben ser determinados por un oftalmólogo de acuerdo con las características de cada paciente.